Primero definimos el catálogo, los productos, almacenes, canales de venta, listas de precios, impuestos y reglas que debe cumplir cada operación.
Centralizamos la información de productos, variantes y existencias para establecer una fuente confiable sobre el stock disponible en toda la empresa.
Conectamos tiendas en línea, puntos de venta, marketplaces, ERP, sistemas contables y plataformas de facturación para mantener sincronizados pedidos, inventario y documentos.
Cuando una venta se confirma, el sistema reserva o descuenta el stock correcto, valida los datos de la operación y solicita la emisión de la factura. Las compras, devoluciones, cancelaciones y transferencias aplican automáticamente el movimiento correspondiente.
La integración puede contemplar múltiples sucursales, depósitos, variantes, lotes, números de serie, entregas parciales, notas de crédito y diferentes condiciones comerciales.
También detecta stock bajo, movimientos duplicados, montos inconsistentes, datos fiscales incompletos o diferencias entre canales. Cuando encuentra una excepción, detiene la operación y la envía al responsable con el contexto necesario.
Cada transacción conserva trazabilidad sobre el producto, almacén, documento, usuario, fecha y estado de procesamiento.
No conectamos dos herramientas y asumimos que el proceso ya funciona. Rediseñamos las reglas, la fuente de información y las validaciones que deben coordinar inventario y facturación.